Aquí os dejo a esta monísima ratita, hasta barriendo su casita está preciosa, con su vestido, su lazo en la oreja y sus zapatitos de ballet. Espero que disfrutéis viéndola.
Quieres sentir ésta luz en tus manos, en tus dedos, en tu cuello o en tus orejas, ahora puedes, yo te ayudo y lo pongo a tu alcance; tú decides y eliges la luz que más te gusta.